La AUDITORIA DE PLACEMENT, un buen consejo

Si NUESTRO EQUIPO HUMANO NO ES EL MÁS ADECUADO A LAS NECESIDADES DEL MOMENTO ACTUAL, debemos pensar en posibles reestructuraciones que, de una u otra forma, pueden incluir una reducción. Los factores que nos llevan a este convencimiento parten de impresiones y vivencias muy realistas de quienes con considerable nivel de responsabilidad dominan, viven y sufren el día a día. Pero no siempre fue elegida adecuadamente cada persona para cada puesto: amistades, parentesco, promociones no suficientemente consideradas, historias varias… ¿Cuántas veces hemos abusado de los derechos de la empresa como persona jurídica? ¡Hoy nos los exige sin discusión!.

La objetividad nos obliga a encargar una AUDITORIA DE PLACEMENT previa. La ausencia de esta visión profesional, externa y objetiva puede complicar la situación de forma “piramidal”, sin la pausa de reflexión que merece y exige toda decisión que implica a personas humanas. Si no partimos de una base sólida podemos ser muy injustos, sin quererlo, tanto con las personas como con la misma empresa.

RECOMENDACIÓN: una AUDITORIA DE PLACEMENT, asumiendo sus resultados con valentía. ¿Y qué significa?

- El estudio a fondo de la estructura del equipo actual en función de las características, necesidades y momento de la organización, analizando en qué momento y por qué fue contratada cada persona.

- Mediante la oportuna evaluación de personas y de posiciones, determinar quiénes están y quiénes no en el lugar que, por sus características personales, edad, formación y experiencia les corresponde.

- Analizar la capacidad de liderazgo en función de cada puesto y del equipo que de él depende. Estudiaremos si sería conveniente y factible una rotación interna…, o simplemente si algún profesional ejerce de inútil por no tener en sus manos las responsabilidades y el poder de decisión que merecería.

- ¿Cuál es el grado de eficiencia de cada uno y de todo su equipo en relación a los objetivos fijados?

- ¿Qué razonamiento nos ha llevado a la duda inicial: ¿El equipo directivo no es el más adecuado al momento actual?

- Si está claro que reduciremos el equipo, prohibirnos absolutamente actuaciones basadas en impresiones personales: las consecuencias de una falta de comunicación interna, simpatías-antipatías e incompatibilidades aparentes, falta de un mejor conocimiento interpersonal, posible falta de rendimiento como consecuencia de no estar en el puesto adecuado, depender de un inmediato superior cuyo estilo directivo es claramente deficiente (todos lo sabemos pero callamos…) y situaciones ajenas a la empresa de las que fácilmente nos culpamos unos a otros o “buscamos culpables” en el nivel inmediato inferior. Herencias del pasado en suma, que nadie hasta ahora se ha atrevido a afrontar…

Esta entrada se publicó , el Sábado, 21 de Noviembre de 2009 a las 12:31 horas y está guardada bajo Cuadernos de Placement, Servicios de FACTOR. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

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