El taller de cocina vegetariana

Actividad artística de crecimiento personal llena de especial creatividad. Nos ayuda a tomar conciencia del presente, centrado en lo que se hace. El impacto de la alimentación en la vida es algo muy importante…, y la podemos convertir en arte. 

Se dirige a quienes estando interesados en la COCINA como actividad lúdica y de crecimiento personal, quieren experimentar los beneficios físicos y anímicos de una alimentación viva, a los que buscan caminos de mejora unida a un cambio personal y a una actitud más comprensiva ante la vida. Y esto no como un trámite para poder comer, como un automóvil al que llenamos el depósito de gasolina para continuar el camino. Estamos, ni más ni menos, que ante una importante parcela del ¡“arte de vivir”!

 El TALLER DE COCINA permite recuperar un “arte perdido”, comparable al teatro, la pintura, o el yoga. Se trata de una excelente opción de “meditación en movimiento”, de toma de conciencia y obtención de nuevos referentes: disfrutar de las infinitas posibilidades de enfocar la cocina.

 Ayudamos a comprender a través de la práctica. Todos los participantes viven la experiencia de elaborar diferentes platos básicos, panes, platos especiales como el “sushi”, pasteles,… ¡Y todo preparado con sus propias manos!

 Individualmente, y en pequeños grupos, aprenden con rapidez los secretos de la cocina y luego disfrutan consumiendo con gran satisfacción todo aquello que ellos mismos elaboraron.

 Tras una breve introducción teórica, pasamos a practicar el combinado de ingredientes, preparación, cocido… Todo ello es una verdadera metáfora de la vida de la persona, que solo será saludable y tendrá “buen sabor” si conoce y combina bien los “ingredientes”.

 La cocina es una toma de contacto con la realidad, especialmente para aquellas personas que casi nunca prepararon personalmente aquello que consumen. Y es además una actividad artística divertida e interesante en sí misma, que se convierte en verdadera terapia preventiva del estrés, independientemente de su resultado final. Nuestra monitora, aparte de la instrucción y supervisión necesaria, deja un amplio margen para que cada uno juegue con su intuición.

 En la antigüedad, el que dirigía la preparación de los alimentos para reyes, personajes socialmente muy importantes o, por ejemplo, monasterios tenía que ser una persona de alto nivel espiritual, un “sabio” que conocía las energías de las hierbas y vegetales, que las sabia utilizar en beneficio de la salud del cuerpo y de su longevidad. Conocían la importancia de lo que somos capaces de interiorizar partiendo del mundo exterior.

Quizás lo tenemos olvidado en gran parte, pero somos capaces de recuperarlo. Se requiere simplemente ganas de aprender, de pasarlo bien, y de descubrirse como creador, en compañía de otras personas. ¡Una muy sugestiva experiencia!

Monitora, BRIGITTE BINOTH

Maestra de Kundalini Yoga y de pintura, como actividades terapéuticas y de crecimiento personal, lo que se refleja sin duda en sus talleres.

Esta entrada se publicó , el Martes, 3 de Marzo de 2009 a las 20:08 horas y está guardada bajo Servicios de FACTOR, Talleres grupales. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

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